Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Suena la melodía de la sangre

como gotas de lluvia en la montaña,

la danza de los árboles por el viento

me arrancan trozos del alma.

Soy comida para los buitres

que esperan con la entrada en mi casa,

peleándose por ver que parte

se van a llevar lejos de mi esperanza.

Suena los tambores de guerra

de mis dedos apretándose contra la cadena,

no quieren ser engullidos ni digeridos

por las bocas de las alimañas.

Y aunque todos somos pasto

de las moscas y gusanos algún día,

dejarme un poco más sentir la tierra

no tener tanta prisa…

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