Me prostituyo
cada vez que vendo mi mente
al escribir mis letras incoherentes
al romper el silencio de mis pensamientos.
Me destruyo
cuando pienso en la normalidad
aquella que me deje con la virginidad
de mis primeras palabras.
Me siento sucio
cuando descubrí todo lo que siento
cuando después de tanto tiempo
todo lo hice por ti.
Me considero humo
si a pesar de todo esto que te cuento
tu sigues conservando todo lo mío
para leerme cuando no estoy…

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