Sangre caliente
palabras de fuego
picadura de serpiente
travesuras como terremotos.
Así es mi niña
cuando la cojo de la mano
y la llevo de paseo
más allá de nuestro universo.
Y es que allí
cuando la alejo de Madrid
se siente como en casa
pidiendo deseos.
Le gusta burlarse de mi
del corazón que tengo de lata
y es que ella desde su sonrisa
me come a besos.
Es implacable en su juventud
ahora que se le da al baile
para recordarme todos los días
como ponerle los tacones.
Y yo me pongo de traje
mis sonrisas se llevan la libertad
de adorarla como musa
de quererla como princesa…

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