Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Te dan otra oportunidad

ante un queso de bola gigante

y en vez de coger un trocito

te lo comes entero.

Cuantos quesos tienen que darte

para que puedas entender

que no es cuestión de mala leche

la manera de tu proceder.

Si te dan queso de loncha te quejas

sólo quieres el buen queso de bola

y si no quieres tocar las bolas

para que te quejas ¡no seas mamona!.

Un día las vacas se cansaran

de los caprichos inapropiados de tu ser

y en vez de dar leche cremosa y apta

te dará con la hiel en la cara…

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