Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Disfrutó de las vistas

de mis posaderas contra el cristal

y le marcó un suspiro desde el alma

arañándose la seda interior.

Los placeres carnales de una mina

donde escavar y explotar el mineral

ese que te lleva a la lujuria y excitación

a la perdición humana.

Donde colmar la sed de los labios

aquellos que son tiernos y bondadosos

que vuelven locos a los amantes

a las hadas de la noche.

Le miró de arriba a abajo

silbó y marcó territorio con un gruñido

se acerco con la mano y las pupilas dilatadas

y sus caricias fundieron su cuerpo…

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