Tu te vuelas
haces de la huida un arte
y escapas de tu campo de concentración
más rápido de lo que yo me bajo las bragas.
Y me sonríes con tus dientes
esos que fuiste reconstruyendo con balas de plomo
con la versatilidad de tus sentidos
con la contrariedad de echarme sin decírmelo.
Me despachas y me dices adiós
me mandas al carajo tempranito y no lo tomes a mal
sin ningún doble sentido sin censuras
mi democracia esta entre mis dos cachas de la raja.
Y todos los días estás radiante como árbol de Navidad
te lo quería decir ahogándote en alcohol de 90º
y meter tu cabeza en un bote de cristal eternamente
para mi necesidad de no verte huir nunca mas.

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