Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Te dedico tu nombre escrito al rocío

de un cristal blindado al amanecer,

tu me preguntas como lo escribí

si con la lengua o la punta de mi poll(?).

Rompiendo el momento romántico

para todo el resto de la jornada,

quemando las naves de un detalle único

que con el calor se evaporara al cielo.

Pero quizás esa franqueza de tu boca

me ponga dura una sola cosa,

aquella que no se debe nombrar sin censurar

porque la materia gris también, se empalma.

Y como el desayuno ya se fue hacia el Oeste

entre las olas y los rumores en la niebla,

yo te dejo decirme lo que quieras con sabrosura

que al menos no me digas que hay censura…

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