Me duele el pecho
tengo tus espinas bien adentro
pero no puedo dejar de llorarte
cada año que pasa no puedo dejar de amarte
y son las cosas de la vida
que me están enseñando siempre
que el primer amor es el verdadero
y que desde que no estás
soy un velero a la deriva roto
que no se puede enderezar
y te echo tanto de menos
en mis lágrimas matinales
que ver mi cuerpo roto prohibiéndome
seguir viajando para encontrar tu sustancia
pesa tanto o más que la guadaña
de la puta muerte que te llevó
perdonándome a mi tantas veces
en tantos lugares del mundo
que ya te podía dar una de mis vidas
para no separarnos
para querernos como de niños
como de casados hasta el fin
para querernos eternamente
y que mis ojos no se duelan a la noche
porque mi almohada no huela a ti
no me des ese beso que me daba
LA VIDA.

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