Me gusta ayudar
sobre todo en las rupturas
porque me hace sentir
no estar tan puteado.
No es cosa mía
ni de la sensibilidad heredada
pero si el mal no esta en ti
que se lo coma otro.
Sería pasar muy de puntillas
no tener demasiadas alegrías
porque si se las arruinas a los demás
no tendrás tuyas propias.
Y para no ser muy arisco
ni punzar mucho en la herida
mejor ir al sepelio de otro
que el de uno mismo…

Deja un comentario