Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

¡Me voy con Cristal!

Y yo le dije con cara de espasmo

¡yo me quedo el marco de la ventana!

Y ella suspiro aliviada.

En las causas del amor

la nobleza del mismo nos inunda

dejando los parámetros elementales

en un cocido madrileño recalentado.

Luego estamos en ese momento

en que echamos de menos su estancia

y te miras el pene con asombro

porque ya no luce brilloso cuan corcel azabache.

Y miras las moscas como caen

el frío y la lluvia torrencial las vuelven caramelitos

dejando sus cuerpos tras el hueco de la ventana

y esperas su regreso embobado.

La casualidad de la pareja

donde no están estando es un misterio

que si viene a por ti sin la suegra

mejor irse corriendo a por un ventanal…

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