Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

La sal de mi mar

es el recipiente de tu boca

cuando usas con mi lengua

el placer de tus entrañas.

Tus pulpos tus senos coralinos

pezones de sabiduría cotidiana

religión tomada y colmada

por las necesidades humanas.

Con el canto de tu clítoris

en modo arpa repetitiva

no hay nada que mejor me enseñes

que las curvas de tu vida.

Y me consumes en una etapa

la que te atrae en los olores

te recicla el alma corrompida

y me suelta un te quiero benevolente…

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