Me suelto la melena rizada
negra como el carbón
desaliñada como telaraña rota
pegajosa como la gomina.
Dejo volar el pelo fino
de varias décadas de uso
de muchas prisas con una goma
y muy abandonada por el peine.
Revolotean las puntas
abiertas por el sol del Caribe
la humedad que lo caracola
un peso muerto sobre mi cabeza.
Mi pelo en todo mi ser
tiene vida propia y crece y crece
a veces mas deprisa
de lo que yo puedo cortarlo…

Deja un comentario