Las cebollitas de mis ojos
echan de menos tu melocotón
el raso tacto de las noches
cuidándote entre algodón.
Mis lagrimas de seda fina
como el encaje de tu ropa interior
tus manos calientes en las mías
cuanta tristeza me llevo hoy.
Y te quiero como la miel
con el jugo de las vitaminas
no espero otra cosa de ti
que comernos a besos…

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