Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tuercas y remaches

en mi cabeza tengo,

no piensa el organillo

ni por mi me detengo,

tengo salitre en el fondo

corroído y podrido,

me llena la tetera de soda

me zumban los oídos,

al carajo la palangana

de meados desbordada,

ya tengo dolor para rato

no miro por la ventana,

descuidado el cabello

ya ni me miro al espejo,

retirado de todo lo bueno

rojo siempre como el cangrejo…

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