Los gorriones anidan en tu pelo
cuando la humedad te lo pone rizo,
les gusta como caracolea
y les deja crear nidos negros.
Tus ojos observan como revolotean
y de vez en cuando traen gusanos,
te llenan la cabeza de ramitas
has creado tu propio ecosistema.
Luego extiendes tus manos
y pareces jugar con ellos,
pobres gorriones todos ellos
serán bocado entre tus dientes.
Y de ellos alimentas tu estomago
y tienes las fuerzas necesarias,
creando el mensaje que se come
lo que muchas veces se piensa…

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