Tengo en el inventario
el alijo de tu vida,
todas las cosas que tiraste
y he recuperado con el tiempo.
De todas esas cosas
aquella que es más curiosa soy yo,
pues lo hiciste sin previo aviso
abriendo los ojos a tu vertedero.
Ahora me recompongo
trocito a trocito de la trituradora,
ya se que no seré un dios griego
pero tampoco soy un desnatado.
He recuperado incluso las fotografías
aquellas que atrapan el alma,
ahora intento averiguar como recuperarla
y así sólo dejar la tuya atrapada…

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