Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

¡Prohibido el paso!

Una cinta rodeaba toda la calle que no dejaba acceso alguno a mi casa. La multitud no me dejaba ver que pasaba y la policía científica estaba analizando lo sucedido sobre el terreno. Empece a angustiarme pues no había manera de meterse entre tanta gente y pensé que la cosa tenía que ser muy grave para que no dejasen pasar a las personas a sus viviendas.

Los cotilleos eran diversos, que si un atropello, que si uno se tiro de un séptimo piso (donde son casa de dos plantas), que si un extraterrestre defecó en la carretera. Vamos que nadie ponía las cosas muy claras.

¡Agente agente! ¿cuándo podré meterme en mi casa?

  • En unos minutos ya tenemos la escena analizada.

Abren un paso lateral para que nos podamos ir a nuestras casas y al pasar por el lugar del siniestro la sensación de nerviosismo con la respiración entrecortada era de puro asombro esperando a ver lo que tanto demoró el poder meterme en mi casa. Avance despacio, atento a todo, podía ver la línea blanca en el suelo que rodeaba el evento. Mis ojos casi escupían sangre al ver que todo este revuelo era por “un tanga mojado” en medio de la carretera con un eslogan en negro que ponía “kill me”.

Casi me desmayo.

El mundo ya no es lo que era.

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