Adoras mis nalgas
como a mis garbanzos
cuando me meneo
recuerdas mi cocido gallego.
Te gusta relamer
y usar la lengua en mi cuchara
no hay postre que no haga
que no te produzca un orgasmo.
Y no quieres lavar
ni secar luego la vajilla
solo quieres que te repase
todo aquello referente a tu vagina.
Café con leche
de tus pechos en mi boca
me pones el delantal
y me propones una salsa.
Eres el horno de mi vida
y te gustan los cubitos de hielo
para derretir la nevera
que crece entre la cama y el suelo…

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