Rascame la barriga
que la tengo llena
de tus cuentos apetitosos
de tu cuchillo afilado.
De como manejas mis tripas
y haces palomitas con ellas
tatuando en mi piel poemas
de como te abres de piernas.
Y me regalas bonos
para poder darte mil besos
mientras das cuerda al reloj
del tiempo que pasas conmigo.
Sácame los ojos al plato
donde le echas buena salsa
para que aprenda por siempre
que contigo nadie se casa…

Deja un comentario