No conozco tu rostro, tu voz es lo único que me mantiene cercano a ti, no lo puedo ver. Mis ojos hace tiempo que se han quedado ciegos y no los he podido recuperar. Mis manos no se han podido acercar a ti para moldearte con mi sentido del tacto y crear una imagen en mi mente de como son tus rasgos, de donde sale esa voz que consuela mi oscuridad.
A veces tengo miedo a perder esos momentos que me regalas con ese timbre angelical, de niña rebelde pero fogueada en el horno del hardcore más sensual. Y me hago una película donde tu eres mi libélula que me transporta a todos esos espacios a los que no puedo llegar y me describes para hacerlos reales, para meterme dentro y en ellos los dos poder jugar.
Dime hermosa sensación formada de vocales y consonantes ¿me querrías si te pudiese ver?.

Deja un comentario