El pasado nunca se va
es lo que somos,
abandonados en un mar
de nieve perpetua,
donde todo lo bueno
esta enterrado,
entre nuestras venas
asesinadas,
por un puesto cubierto
de malos hábitos,
de besos fríos
de largas horas,
de tus ojos marchitos
abrumador ingenio,
poder de tus sombras
mi seductor reto.

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