Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tiembla el pulso

de las viejas cicatrices

y de las nuevas

que me arrastran.

Soy una hoja vieja

desolada en sus últimos remolinos

perdida hacia la nada

desintegrándose.

Y no aguanto el dolor

de mis huesos deshaciéndose

de mi cuerpo paralizado

con lo que yo he andado.

Tristeza siento

pero otra cosa ya no puedo

mi cuerpo es una roca

que no se moverá más…

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