Tiembla el pulso
de las viejas cicatrices
y de las nuevas
que me arrastran.
Soy una hoja vieja
desolada en sus últimos remolinos
perdida hacia la nada
desintegrándose.
Y no aguanto el dolor
de mis huesos deshaciéndose
de mi cuerpo paralizado
con lo que yo he andado.
Tristeza siento
pero otra cosa ya no puedo
mi cuerpo es una roca
que no se moverá más…

Deja un comentario