Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Vigilas el mundo

que pario al engendro

buscas su horizonte

su ladrido de perro.

Quieres saber que come

y por donde deja su rastro

te molesta si aúlla a la Luna

o si borra sus pisadas.

Buscas su cueva

con el mayor de los intereses

quizás quieras darle caza

acotar su pequeño mundo.

No quieres darle libertad

ponerle una cadena te apetece

cuando el suspira por el viento

y jamás te pondría fronteras…

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