Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Si hoy me muero

no tendré pena por mi,

hubo años en que los dos

eramos uno mismo.

Amantes

y cómplices compañeros,

recorríamos el amor

con nuestras mochilas.

Conociendo nuestros cuerpos

y nuestras vidas,

más allá de un anillo

más allá del matrimonio.

El día que moriste

yo partí contigo para siempre,

aunque intente engañarme

nunca fuiste el olvido.

Y cada día me doy cuenta

de que no deje de amarte nunca,

porque el momento que lo haga

mi vida no tendrá sentido.

Yo soy tu memoria

que te regalo con orgullo,

soy tus besos y tus caricias

tu eterna sonrisa…

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