Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En la velá de Santa Ana

en el barrio de Triana

me dedicaste un tinto de verano

frente al castillo de San Jorge.

Me lanzaste a las estrellas

con tus besos a orillas del río

ese guadalquivir donde pescan

los guiris que están de paso.

Me prometiste como las canciones

amor eterno bajo la noche de Sevilla

el mismo que duro la velá

para desaparecer como el veranillo.

Y los caracoles y cabrillas

de nuestros cuerpos haciendo el amor

en una manta en el charco de la pava

se ha quedado en riachuelo.

Y no puedo negar

que de disfrutado lo acontecido

te pueda incluso perdonar

el que te hayas ido.

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