La paja que me metiste en el ojo me produce un escozor terrible ¡mala persona!. Tus risas te atragantan la garganta con tu propia saliva mientras te retuerces en tu propio alboroto ¡jodete! ¡jodete!, gritas para vengarte de las muchas bromas que te hice y que por supuesto te seguiré haciendo porque esto clama venganza.
Dos horas mas tarde te veo venir con un palo de madera de una escoba afilado en su punta, perplejo veo como me lo lanzas y me lo clavas en uno de los gemelos de mis piernas ¿pero tu estás loca del todo? ¿que coño te pasa?. Saltas como una cabra recién puesta de marihuana chillando y sonriendo a carcajada partida que te llevas las manos al estomago de tanto que no puedes contigo misma. Camino de urgencias sólo puedo adivinar que se te pasa por la cabeza.
Acostado en la camilla del Hospital una enfermera me anuncia tu llegada y antes de que le pudiera decir que no te dejasen entrar llegas con un bolso grande y me dices “perdona”, la miro y le pregunto ¿por?, saca de su mega bolso una sartén y me deja la cara plana del golpe tremendo y chillo como un loco perturbado, llega una enfermera y me ve la nariz rota y sangrando ¿qué ha pasado?, se gira y ve saliendo por la puerta de la sala a la loca con la sartén en la mano tarareando una canción inexplicable para mi en esos momentos.
Me llega un sms de mi pareja que me dice: ponte bueno mañana seguimos mi amor.
Posdata: ¡Help!…

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