El amor que por ti siento
no se puede entregar al viento
ni dejar que el sol lo caliente
más allá de nuestras retinas.
Lo que me seduces
cuando me susurras de la mano
me eriza la piel me abre el alma
esa donde se acuesta tu cuerpo.
Lo que me atrae de tu mente
cerca de mis pensamientos libres
es la sencilla manera de creer
en la compatibilidad de nuestros corazones.

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