Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tengo el seguro puesto

no sea que apriete el gatillo

salga una bala de muerte

y te de en la frente.

Tengo el freno de mano puesto

en una cuesta pronunciada

no sea que me olvide dentro

todo aquello que quiera .

Tengo la llave del gas cerrada

que no se inunde la casa

se asfixien los seres vivos

ratificando mi agonía.

Tengo el corazón parado

no vaya a bombear demasiado

me haga sentir lleno de vida

y me obligue a vivir trabajando…

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