Me engancho a tu ritmo
me contagio al verte en la cama,
saboreando tu cuerpo
jugando con las sábanas.
Me dices que amargado
por no besarte los pechos ardientes,
pero me dices precioso
cuando me deslizo por tu ombligo.
Miedo me da tu risita
que se te marcan las líneas,
esas que parecen tener maldad
cuando se te inflan las venas.
Nada mas peligroso fuera de la realidad
tan bello que eres y jodida contigo,
pero me acomodo a ti y te siento
mientras me haces el amor apasionadamente…

Deja un comentario