Soy tan feo, tan feo pero que tan feo que como nadie me quiere declaro instaurado desde este momento un voto de castidad perpetuo hasta que el universo se pare y yo pueda bajar. Una amiga mía cuando se ha enterado de que iba a poner el estado de mi cuerpo en hibernación sexológica ha puesto el grito en el cielo y me dijo textualmente “yo soy consciente de que tu no aguantaras tan vil tortura en tu organismo”.
Con todos estos años y que no sepa de mi aguante casi me resulta insultante jajajaja soy como un meteorito que en vez de caer en la tierra se va para una luna de Júpiter en soledad absoluta y mísera. Pero bueno que todas las palabras desde el respeto son bien recibidas y más si son con cariño y mi amiga me lo tiene, no desde un trasfondo sexual que sus gustos precisamente son como los míos, los dos adoramos las mujeres.
Aunque como los buenos votos espero que este si se rompe sea por una fea causa, una causa tan fea que me devuelva la fe por la humanidad, para otras cosas lo de plantar en mi huerto me libera las tensiones, es lo que hace coger “el sacho” que al final del día te deja tumbado en el sofá como una alimaña viendo Viernes 13.
Así que sin más demora me pongo con la bicicleta estática, eso de bajar tripa mientras escucho como recitan versos de los que enamorarme o de los que luego a la luz de una vela preñarlos con mi tinta y crear los míos propios, esos que en mis gritos me salen del alma, me los como para no echar de menos lo que de menos tengo en mi cama.
Ya es jueves ¡olé!.

Deja un comentario