Te agencias mi cuerpo
con tu lengua de serpiente,
aplastándome las costillas
con tus dulces abrazos.
Me clavas tus colmillos
me siembras tu veneno,
me llenas las venas a tope
de tus orgasmos fingidos.
No me apartas la mirada
sueñas con devorarme,
sentir que cada momento
que vivimos te pertenezco.
Me entrego a ti con poca fe
no se que será de mí,
pero cuando lo decidas
no me desmejores mucho…

Deja un comentario