Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Hay una canción de hace muchos años que fue banda sonora de una vuelta ciclista que decía algo así:

Me estoy volviendo loco,
me estoy volviendo loco,
poco a poco, poco a poco”.

Vamos que no creo que sea muy literal pero más o menos decía así. Y es lo que me está pasando con cierta araña cuyas salidas nocturnas son como ir al supermercado sin una lista y te das cuenta de que te has comprado más de la cuenta y la mitad de las cosas son “lambonadas” y de lo que te hacía falta ni la mitad. Pues esta jodía araña se instalo detrás del cabezal de mi cama, y como soy de tirarme unos pedos enormes no me quedó más remedio que fijarla a la pared para que no se moviera por la onda expansiva, con tan buen trabajo que ahora cuesta medio riñón separarla y levantarla para ponerla a un lado y desalojar a la araña okupa.

Así que como no duermo mucho, mi reloj biológico es más complicado que el de una miñoca en paro, cuando por las noches me pongo a observar el techo puedo ver como se asoma por la cima del cabezal como diciéndome “¡qué pasa chaval otra noche sin mojar y sin comerte un rosco ehhhh!”. Pero será hija de la gran…. araña madre, exacto.

Tengo un paño preparado medio humedecido para que coja velocidad y cuando veo el brillo de sus ocho ojos me lanzo a darle el golpe del siglo pero nada más giro la muñeca es más rápida que el coche de Fernando Alonso, cuando creés que está ahí pues ya no lo está, va por Cuenca lo menos. Además creo que le ha cogido gusto a esto me da que se piensa que lo nuestro es como jugar al escondite pero sin hablarnos, vamos, como un matrimonio que lleva toda la vida juntos y están hasta los pistones de decirse lo mismo.

No digo que tenga miedo, para nada, ayer aún le decía a una escritora amiga mía (porque no se deja que si nooooo) que las tarántulas asadas están riquísimas, así que ahora estoy en el dilema de darle de comer a la mía para que engorde y ponerle en la tele reposiciones de Friends o esperar un golpe de suerte y darle zumba con el paño mojado, mira que si le gusta el sado lo llevo claro.

En fin que es lo que me trae de cabeza este Domingo aparte de coser los calcetines viejos con el truco de la bombilla, jejejejeje, que maravilla. Que tengáis el resto del finde a tope, besos y esas cosas, abrazossss.

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