Entre dos piedras mi cerebro
descolgado de mi cabeza
arrastrándose por el suelo
como una babosa asquerosa.
Quebrándose a su paso
entre la arena y la basura
los restos traídos por el viento
como si fueran sus recuerdos.
Intentando llegar a un lugar
donde poder meterse nuevamente
en su lugar de origen y nacimiento
para darle peso al cuerpo.
Mi cerebro perdido y rendido
deja un rastro a su paso de materia
como una autopista de neuronas
que jamás volverá a recuperar…

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