No puedes jugar
con los trofeos de mis amores
aquellos que fueron serios
repartidos por el mundo.
No puedes juzgar
ni hacer comparaciones
de los besos consagrados
de las amantes perdidas.
No puedes negar
la entrega con sentimiento
sin idiomas de por medio
contestando con caricias.
No me puedes pedir
que me quede sólo contigo
no me debo a nadie
ni siquiera a mi mismo…

Deja un comentario