Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Dos salamandras

saltaban de la charca

no se lo creía el viejo

que pastaba sus vacas.

Bota de vino

del cinturón en su cintura

barba de varios días

de menos dos dientes y una muela.

Saluda en mi camino

sonríe y levanta el brazo

hago ademán con la cabeza

de entenderle y continuo.

Dos salamandras

querían cruzar el camino

el coche de la cartera las aplasta

para ellas se termino la aventura…

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