Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Estaba yo orinando sobre una amapola cuando se me cruzo un gorrión a la velocidad de un meteoro, entonces para mi fue como una visión, lo tenía claro, de mayor quiero irme a vivir a San Juan de Puerto Rico. Vuestras iluminadas mentes preguntaran ¿qué se te ha perdido allí?, no pienso contestar a eso, ¡vale!, vaaaaa que si que lo cuento…

En ese lugar hay una mente que me tiene intrigado, es diseñadora, biógrafa, escritora, enterradora, fontanera, fotógrafa, animalista, humana pero lo que mejor se le da es escuchar y tomar apuntes, quizás eso me llene para que en los últimos días de mi cerebro pueda juntar el puzzle de mi vida y llevarlo a un orden que para quien interese lo tome en cuenta.

Se que llegar a ese lugar es todo un reto, sobre todo si quiero llegar montado en burro con los pertrechos de una vida a lomos del mismo tocando la bandurria. Pero con un poco de suerte lo conseguiré, amén de que me concedan los visados correspondientes y me perdonen algunas multas de trafico por volar en helicóptero boca abajo en la feria de camisetas mojadas de Palm Beach.

Si lo consigo quiero que esa persona con dos tetas por montera, más inteligente que el coyote y dedos rápidos y hábiles me haga una… recopilación de experiencias como si me exprimiese el limón de mi cabeza con un bate de béisbol. No se de que otro modo podré acordarme de todo, aunque entiendo que una profesional sabrá por donde empezar a tirar del hilo dental.

Así que si el viento sigue soplando y mantengo dentro de mi bragueta la llave del baúl de los recuerdos volver a saltar el charco no será más que el principio de un final a una larga historia que empezó en la expulsión por la vagina de mi madre muy a pesar mio y que metafóricamente me volveré a introducir en otro de mayores dimensiones para sonrisas sin lagrimas, ¡ojalá!.

Posdata: me he pillado el pellejo con la cremallera ¿alguien sabe como se quita sin pegar un grito?.

Deja un comentario