Enigmas y misterios
de mi ropa interior en el tendal
allí donde la vecina sacude
con su mirada el cotilleo
y observa el tamaño
el color y los roídos
de los mismos.
Cronológicamente
los días que se ponen a secar
se asoma a la ventana
estudia
como los coloco en orden
por colores como el arco iris
para darle luz.
Y se da su tiempo
como si leyese en ellos
las aventuras de mi vida
los pedos que me he tirado
el semen perdido
en batallas perdidas
el olor a suavizante.
No puedo decir
que todo ello me moleste
pero la cosa no termina ahí
cuando sin pudor
sacando su cámara retrata
con total impunidad
mi querido tendal asustándome…

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