Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Empujabas con fuerza

tanta que me partías en dos

eras pura energía

nacida de mis adentros.

Me volvías dolor

por los cuatro costados

era un insufrible momento

que estaba deseando.

Hasta que saliste

eras enorme como nunca vi

y te deslizabas como lubricado

entre mis nalgas.

Adiós mi mierda adiós

que el agua te lleve

y fecundes el mar con mis restos

para por siempre ¡amén!…

Deja un comentario