Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Ni se te escucha

ni se te ve

ni se te espera

cada día de la semana.

Pero ahí estas

como mi sombra a cada hora

esperando el momento

para clavarme tus palabras.

Buenos días me dices

solo cuando te acuerdas

tirando mis obras de arte

que no te valen un carajo.

Y me llamas por el otro lado

consciente de tus pecados

que contármelos quieres

para sabrosura tuya.

Ahora te ríes

te burlas de mis poemas

eres una bruja

aunque me digas te adoro…

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