Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Me deje en los madriles

cuarto kilo de corazón

media barriga y un riñón

buscándote en un café.

Abandonado con la suerte

de tocar al timbre vacío

donde los ronquidos aullaban

mientras se pasaba frío.

Y ahora un volcán

entre eruditos se contonea

se olvida del burro llano

y de las conferencias.

No interesa la enfermedad

del mal de los malditos

aquellos que no saben a nada

y ni los recuerdos te valen.

Me quedo con el amor aprendido

deseado y en busca y captura

que no olvida los orígenes

de un barco a la deriva….

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