En el forro
de mis huevos
conservo
media docena.
Me gustan las relaciones a distancia que te acortan el tiempo pero me gustaría la proximidad de tu cuerpo en mi. No me contradigo ni espero que tu lo hagas cuando sales de casa sin el sujetador y al darte cuenta entras corriendo a ponértelo pero luego te acuerdas de que no usas, las tienes bien firmes, tanto como cuando me pones a mi acostado en tu cama.
Aunque se que el jet lag te trae de los nervios, sin quejarme de cruzar el atlántico y no a remos, que ahora volamos, ya somos Ícaro pero con motores me encanta como te divierte gasta la saliva en mis labios, se que prefieres excitar que leerte la enciclopedia del arte en un volumen extendido, pestañea coqueta se que para ti siempre voy con la bragueta abierta, ¿o no?.
Ahora vendrás a por mis lentes a regalarme el mazo por seguir siendo la insinuación en su estado más primitivo pero es que me lo pones tierno y no puedo criticar que lances los dados en vez de jugar a la ruleta rusa, esto que tenemos es una relación por mucho que te guste el aroma a ajo entre tu paladar y la campanilla.
Se que has comprado una cadena con candado digital para atarme sabiendo como me gusta ser libre como si algún día el temor de la canción que tarareas no se cumpliera, ya tienes el melón abierto, no le des más vueltas, el anillo único es cosa de Tolkien yo prefiero una lata de mejillones de la Ría. Por eso no te fatigues de un continente a otro que ya no soy virgen en eso de poblar los lares donde se escaldan los huevos y saltar por la ventana es cuestión de cuantos cerrojos tenga tu puerta.
Editar, ver, insertar ahora dale tu a formato.

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