Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

¿No me ves, verdad?.

¡No me veo ni yo!.

Menos aún cuando escribo con mi himen que me cruje por dentro y me lleva fuera de una categoría, como una comparación de Frankenstein en mi enorme ser “tan cabrón”, como viejos textos ingenuos de la antigüedad.

Como una vejiga llena jugando a la psicología. A la masturbación de la “chicha” donde se lame, masca y traga para adentro.

Y es que soy una vibración con una frecuencia discordante con la tuya porque no soy una prostituta de mi verbo. Tengo mi independencia y ahora camino y camino a ver el amanecer porque yo quiero entre una botella de agua y un sándwich de crema de cacahuete.

Te he dicho hoy lo mucho que te quiero…

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