Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

No tengo nada que decir

no tengo ganas de nada

no tengo supervivientes

entre mis entrañas.

Mis poemas oscuros

no terminan al final del camino

serpentean hasta mi cerebro

y me comen por dentro.

Los dolores en caliente

provocan mis alucinantes

situaciones inéditas

un llanto de desesperanza.

Ya no soy humano

ya no soy persona

todo aquello que llegue a ser

se perdió en el viento…

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