Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Hoy me levante con la sensación de que me estoy muriendo, de que algo se esta rompiendo a marchas forzadas en mi interior y mi malestar es generalizado. Tengo la sensación de que una espada me atraviesa el estomago y se retuerce creando el dolor más intenso como pocas veces he sentido. Lo normal sería ir corriendo al médico pero no tengo fuerzas para hacerlo, es como si todo mi ser se rindiese y no quisiese empezar un nuevo año, un 2018 tan lleno de incógnitas que me desgarra el alma, me supera enormemente.

Me meteré en la cama, cerrare los ojos, pondré la radio de fondo bajita y tapado con un par de mantas, el frío y el temporal no ayuda a sentirse cálido y feliz como un rayo de sol, intentare que todo sea como en una mala pesadilla, como esas semanas negras que te roban un año o dos de vida y lo que más me “jode” es estar de esta manera cuando no eres de vicios y dedicas muchas horas a caminar, a sendear, a buscar ser lo más sano posible y parece que la vida te castiga. Luego veo otros de mi generación que están de cubatas todos los días, fumando de todo y se sienten como robles o por lo menos es lo que aparentan y dicen, lo más incomprensible que me he echado a la cara.

Ojala cuando el próximo amanecer llegue mi cuerpo haga las paces conmigo y me deje sonreír una jornada más, intentar volver a la normalidad de una vida, la mía, bastante cavernaria.

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