Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tu piel me sabe a música

lencería de tu lengua

magia de tus pechos

escenas de sexo en mi cama.

Tus dedos son los dados

que hacen la próxima jugada

aquella que mueve tus caderas

llena de suspiros el aire.

Tu nombre y el mío

juegan a estar apalabrados

huracanes invertidos

sudores provocados.

Me besas con esencias

me miras fijamente

compartes tu saliva y gimes

mientras nos compenetramos…

Deja un comentario