Se le venía encima una viga de acero y por un momento le vino su suegra a la mente, ¡cómo!, la voy a palmar y mi último pensamiento es sobre esa $(&/%/&%/(%%$$··$? de los $·$%&$%&. Entonces en un alarde de valor hercúleo con sus dos brazos consigue desviar la viga infligiéndole un daño por el impacto que le deja los dos brazos escayolados.
Al quedarse de baja en casa y trabajando también su mujer la que se quedaba a cargo de sus cuidados era la “suegra” y su pesadilla mental y física le empezaba a dañar psicológicamente. Y eso pudo comprobarlo cuando empezaron las necesidades corporales, el duro momento había llegado.
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Suegra necesito orinar.
Claro querido le decía ella, lo llevaba al baño le bajaba la cremallera, sacaba su pene con las manos al descubierto, nada de guantes ni tonterías al uso, a pelo y cuando eran las ultimas gotitas se la meneaba un poquito para que no quedase ni gota.
Pasado el apuro el se decía: bueno no ha estado tan mal no me ha dicho nada ordinario ni borde. Y se volvió a sentar en el sofá.
Al medio día cuando llego su mujer y le pregunto que tal la mañana contesto con una sonrisa, se dirigió a su madre que le dijo que ya estaba la comida puesta y para su sorpresa todos tenían en los platos unos maravillosos chuletones de buey con guarnición y a el su suegra le puso un plato de espárragos blancos.
Empezó a pensar si lo hacia para que comiese con mas facilidad dado su estado pero la curiosidad le pudo y pregunto.
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¿Suegra a mi porque espárragos y vosotras chuletones?.
Y la suegra le dice: créeme no lo hago por ti, si no por mi hija, la tienes tan pequeña que me da que si te alimento con algo tierno, largo y apetecible puedes llegar a tener algo parecido…..

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