Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

La pastilla de jabón se le cayo al suelo de la ducha, rápidamente se dio la vuelta y se protegió contra el azulejo, una mosca que estaba en la mampara frotándose las patas se descojonaba de la risa al creerse ella la causante del pánico producido al humano. El humano al darse cuenta de que estaba solo en casa se pregunto en silencio lo absurdo de su reacción pero tan pronto lo estaba pensando sintió un cosquilleo en su trasero, allí en el oráculo donde se deja salir el sobrante.

Su oído agudizo el sentido y escuchaba un leve zumbido, llevo su culo hacia el espejo y horrorizado pudo ver como una mosca hurgaba en su pelo anal, sin hacer movimientos bruscos entro en su pequeño despacho que tenía en el piso y con una lupa de aumento de su colección de sellos busco a la mosca para observar que estaba haciendo.

Sabiendo lo que tenía que hacer abrió sus nalgas y dirigiendo su mano con la lupa se quedo estupefacto, la mosca lo estaba violando, podía ver como estaba haciéndole la postura del perrito y sonreía. Se fue hacia el ordenador y activó la grabación por micrófono y de la cámara, quería tener pruebas del delito en toda su dimensión. Pasados unos minutos harto ya de ver lo que pasaba y con la suficientemente grabación del suceso, cerro sus nalgas apretando fuerte hasta escuchar un crujido con un hilillo de liquido corporal, la mosca había muerto.

Cuando se decidió a ver la grabación con el audio a todo volumen su cara se lleno de horror y de incredulidad. Se podía escuchar: “¡toma toma cabrón, que te pensabas que te ibas a librar, siéntela toda, a que te arde, toma toma!”… Con su mano temblorosa y pensando que jamás le creerían iba directo al botón de eliminar pero como si su ratón estuviese poseído por el tembleque se decidió involuntariamente por “enviar a todos mis contactos por correo electrónico”.

Sus ojos se abrieron como platos, una lágrima empezó a bajar por su rostro, le habían dado por el culo y sin querer el mismo se dio la vaselina, nadie supo de el después del suceso.

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