Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tengo la erección visible

de tocarme con el calor en las manos

de una taza recién hecha de café

por el bien de mis témpanos de hielo.

He puesto mi cadena de radio favorita

en una vieja Grundig que lo sigue petando

y haciendo que mis recuerdos

no dejen de ser solamente pasado.

Entre el café y la inocencia

a cuatro grados bajo cero resoplo

y hago un mugido de celo patrio

esperando que alguna moza responda.

Me he enterado por los dichos

que es sábado y me huelo en el moho

de mi cerebro y mis huesos que

si mañana es Domingo yo… me retiro.

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