Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Te tocas la barriga
en la puerta de sanidad
no se si te ríes
o si estas gritando
pero tu cara me sigue sonando
a una chica ye-ye
de hace muchos años
aquella que correteaba el patio
de un colegio da Laxe
y le brillaban los ojos
enamorándonos a todos
y como de perdida al río
de mayor quiso ser valiente
dejando el charco por montera
y los barrotes por casa
pero fíjate el destino
que la libero de todos sus males
dejándole el azúcar como amigo
y los recuerdos amontonados
para romperle el punto de cruz
el día que sin darse cuenta
un duende uso su magia
para besarle el cuello
y dedicarle un poema. . .

Deja un comentario