Dices que soy bueno
cuando te cuelgo el teléfono
y te pones colorada
echando rayos por tu mirada.
Luego gritas
que no me soportas
pero que te gustaría quedarte
más días cerca de mí.
Y sueñas en la estación de tren
en los pecados cometidos
en las mentes conectadas
a un mismo sueño.
Haces la cama que se quedo desnuda
en una noche de ráfagas frías
te has puesto las zapatillas
aquellas que te hacen ser viento.
Empiezas la mañana odiándome
pero sonriendo por quererme
porque sabes que somos uno
aunque no tengas idea de como fue….

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